Las personas que visitan la Costa Amalfitana casi nunca se pueden resistir a un corto paseo a la exquisita Isla de Capri. La legendaria casa de las Sirenas y lo que ha sido el refugio de los ricos y famosos desde la época del imperio romano, esta pequeña isla atrae un número record de turistas cada verano.
Los ferris aparcan en la Marina Grande y desde ahí emprenden un recorrido alrededor de la isla para observar el famoso Arco Natural, Las Rocas Faraglioni o el Blue Grotto, alquile un taxi descapotable o tome el funicular hasta el pueblo de Capri. La exquisita isla está llena de vida, pero no olvide llevar su tarjeta de crédito si quiere comprarse alguna cosita en algunas de sus lujosas joyerías o boutiques. Para llevarse un bonito suvenir, le recomendamos visitar las casas de perfumes, los artistas locales y el hogar del Limoncello di Capri – un distintivo licor de limón. La mayoría de los turistas se dirigen al Giardini Augusto, un jardín público con fantásticas vistas ubicado en un acantilado de piedra caliza con vistas sobre la costa.
 Más allá del centro de Capri, se encuentra la Villa Jovis. Construida por Tiberius en el siglo I, es la Villa imperial más grande de la isla y la leyenda cuenta que el emperador se deshacía de sus enemigos en los acantilados de los alrededores. La Villa está abierta al público y merece la pena subir la empinada para gozar de paisajes increíbles.
El segundo pueblo de la isla es Anacapri. Aquí encontrará numerosas tiendas de suvenires y restaurantes. Tome el ascensor hacia el Monte Solari, el punto más alto de la isla con una amplia vista al mar. La iglesia de San Michele, adornada por un piso de mosaico también es merecedora de una visita.
En Anacapri, también le recomendamos visitar la Villa San Michel. Abierta al público y construida sobre antiguas ruinas romanas, está villa fue originalmente construida para el escritor Sueco Alxel Munthe, para el despliegue de su colección de artefactos romanos, etruscos, y egipcios.
Disfrute de una fantástica caminata por sus jardines y goce de las vistas espectaculares desde las arcadas.
Descubierta en el 1826, la Grotta Azurra es una de las atracciones más conocidas de la isla y los botes traen un gran número de turistas durante el verano, ansiosos de observar el encantador azul claro que da el nombre a la cueva (causado por la luz que toca el túnel por debajo del agua). El viaje en bote es placentero si el clima es favorable, sin embargo, los turistas no podrán acceder al grotto si la marea está alta. |