Comienza tu estadía visitando uno de los distritos más populares de Lisboa, la Alfama. El antiguo epicentro de Lisboa, es hoy una zona de calles pequeñas que se convierten en un laberinto que alberga casas completamente renovadas y restaurantes tradicionales. Merece la pena pasarse unas horas en esta zona, las vistas son realmente espectaculares.
Las dos iglesias principales de la zona, la de Igreja de Madalena y la de Santo Antonio (fueron construidas a finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX), están muy cercas del Sé de Lisboa (La catedral de la ciudad). La imponente fachada de la catedral se asemeja a un fuerte, con sus dos torres, es el hogar de una gran variedad de tesoros.
A sólo pocos pasos de la catedral podrá disfrutar de un estupendo paisaje de la ciudad en el mirador Miradouro de Santa Luzia.
Ya que se encuentra en esa zona, vale la pena una visita a la Fundaçao Ricardo do Espirito Santo Silv, un museo impresionante dentro del hermoso palacio de Azurara que data el siglo XVII y que cuenta con una vasta colección de antigüedades, esculturas, objetos de plata y pinturas.
Luego de todos estos paseos, suponemos que ya estará buscando algunas opciones para comer. La Alfama es un lugar excelente para ello, con una gran variedad de restaurantes, cafés y bares, la mayoría con buenas vistas de la ciudad. Una vez que haya recargado las energías, suba la empinada colina que lleva al castillo Castelo de Sao Jorge. Las vistas a lo largo del Río Tajo y el distrito Alfama no tienen rival, con las montañas de Monsanto y la Sintra en la distancia, además del resto de la ciudad de Lisboa.
Luego de visitar la Alfama, disfrute de los centros comerciales de la ciudad. Entre los más conocidos está Baixa en el centro de Lisboa (entre el Rossio y el Río Tajo), con una variedad de tiendas por departamento, boutiques y joyería. Si le gustan las antigüedades, diríjase entonces a la Rua Dom Pedro V en el Barrio Alto. Esta calle está llena de tiendas de antigüedades, al igual que las pequeñas calles de los alrededores.
Après avoir visité l’Alfama, profitez des excellentes facilités de shopping de Lisbonne. Baixa, au centre de Lisbonne (entre le Rossio et le Fleuve Tagus) est le centre commercial principal de la cité, avec plusieurs grands magasins, boutiques et bijouteries. Si vous allez au marché pour des antiquités, allez à Rua Dom Pedro V, dans le Bairro Alto. Cette rue principale est pleine de magasins d’antiquités, tout comme les rues adjacentes.
Al caer la noche, le recomendamos que se pase por uno de los clubs “fado”, donde podrá escuchar la melancólica música de los fadistas, lo más puro de la cultura Portuguesa. Los bares más auténticos los podrá encontrar en el Barrio Alto y en la Alfama, con un gran flujo de turistas recorriendo cada bar en la vibrante atmósfera nocturna de Lisboa.
En su segundo día, le recomendamos que comience con un paseo por la bella Sintra. El encanto de la Sintra se resume en sus dos fabulosos palacios, el Palacio Nacional de Sintra y el Palacio Nacional de Pena.
Otro gran atractivo de la ciudad es el vecindario Belem. Ahí encontrará el Monasterio de los Jerónimos y muy cerca también el Padrao dos Descobrimentos – un memorial a los descubrimientos y viajeros que con sus viajes embellecieron a la ciudad, entre ellos, la estatua de Vasco de Gama.
Por aquí podrá darse un paseo a lo largo de los bancos del Tajo y en los jardines que rodean el Centro Cultural Belem. Aunque el centro cultural fue mayormente utilizado para celebrar importantes convenciones europeas, aquí también toman lugar numerosas exposiciones de arte portugués, conciertos y festivales de cine. Si el tiempo se lo permite, visite el Museo dos Coches, que cuenta con una colección impresionante de carruajes reales y vehículos antiguos.
Después de un sabroso almuerzo, le recomendamos pasarse la tarde en uno de los museos de Lisboa. El museo Gulbenkian, exhibe la colección personal de Armenian Calouste Gulbenkian. Entre sus obras se destacan una impresionante muestra de artefactos egipcios, pinturas de Rembrandt, Manet, Renoir, Monet y Cassat.
También está el museo Nacional de Arte Antiga que se encuentra albergado en un hermoso palacio del siglo XVII.
Para terminar el día, puede ir por un tranquilo paseo en el parque de Eduardo VII, para que observe como cae el sol nuevamente en esta fantástica ciudad.
Si su estadía incluye más que un fin de semana, entonces le recomendamos alquilar un coche y visitar lugares hermosos a pocas distancias del centro de Lisboa. Le recomendamos por ejemplo, conducir hacia Nazaré, un pueblo antiguo de pescadores, hoy un favorito entre los turistas, gracias a sus maravillosas playas, buenos restaurantes y atmósfera de relax. A lo largo del boulevard, al borde del agua, encontrará bares encantadores, y cafeterías donde sirven la pesca del día. Muy cerca de Nazaré también podrá visitar las murallas de la ciudad de Obidos, con ruinas que datan del tiempo de los romanos.
Si está buscando un poco de sol, pues una excelente recomendación son las playas de Estoril, antes de dirigirse al pueblo de Cascais para almorzar, donde también podrá encontrar buenas playas. Pero para apreciar la verdadera belleza de la costa Portuguesa, culmine su visita con un paseo a Guincho (al punto más oeste de Europa), donde podrá disfrutar de inolvidables vistas.
Pedir un presupuesto para alquilar coches en Lisboa |