Me fui de viaje con mi familia a Nueva York, San Francisco, Las Vegas, el Gran Cañon, El Gran Sur y Los Angeles. Durante el viaje, para que mentirles, fue un tanto difícil concordar donde ir, pero en una cosa si estuvimos de acuerdo al finalizar nuestro recorrido, San Diego, nos encantó a todos. De verdad que nos llevamos una grata sorpresa con esta cuidad y sin duda la volveremos a visitar si tenemos nuevamente la oportunidad.
Comenzamos nuestro viaje de carretera en la ciudad de San Diego porque está ubicada convenientemente al extremo opuesto de California y desde aquí se puede tomar un vuelo corto a Las Vegas.
Luego de haber realizado de una investigación pre-viaje bastante extensa, decidimos quedarnos en el barrio Gaslamp de San Diego. Este barrio está ubicado muy cerca del Distrito Financiero, el cual recientemente ha sido sujeto a una fuerte inversión de capital y renovación.
Gracias a este proceso de renovación, se pueden encontrar un gran número de bares modernos, clubes y restaurantes en el área, así como una gran cantidad de tiendas de ropa, tanto de diseñadores de vanguardia como de tiendas independientes con diseños exclusivos, pero sobretodo hay muchas zapaterías! Seguro que su esposa estará muy contenta si la lleva.
Nos quedamos en un apartamento de 2 habitaciones que conseguimos a través de una página de Internet. Realmente fantástico, haciendo esquina, con piso y techo de vidrios y con una vista fantástica sobre el tan popular distrito Gaslamp y el centro de San Diego por un lado, y al otro lado con vistas al estadio de beisbol San Diego Padres que se encontraba literalmente a pasos de nuestro apartamento.
Después de recoger nuestro coche de alquiler que incluía un navegador GPS (muy útil), el representante del apartamento, quien no pudo ser más amable nos mostró todo y nos hizo una pequeña guía de cómo llegar a nuestro puesto subterráneo para aparcar el coche.
Hay una gran cantidad de atracciones turísticas en San Diego, y no nos dio tiempo de verlo todo. Pero pudimos visitar el Zoológico y Parque de Animales Salvajes de San Diego, el museo y parque Balboa.
También pudimos visitar Sea World, donde pudimos combatir el calor divertidamente sentándonos en todo el medio del área donde salpica el agua “Splash Zone”. Lo que nos gustó más fue la Experiencia Shamu. Otra atracción que recomiendo personalmente es el show de las mascotas, seguro que a los miembros más jóvenes de la familia les encantará.
Algo que disfrutamos mucho fue pasar la tarde en un pequeño bote que explora la bahía de San Diego. Desde ahí se pueda apreciar la magnitud de la cuidad y del otro lado del puente, la bella Bahía de Coronado. Está fue otra manera que encontramos para mejorar el bronceado y no morirnos de calor.
Para una comida excelente y música en vivo, les recomiendo visitar la House of Blues del Distrito Gaslamp, donde podrá encontrar una gran variedad de música y comida, el puré de papas que preparan es para chuparse los dedos. Desafortunadamente, llegamos muy temprano para ver a Lee Scratch Perry y muy tarde para escuchar Femi Kuti o the Bangles, pero la banda que escuchamos estuvo bastante entretenida, a pesar que no habíamos escuchado sus canciones nunca.
Aunque las atracciones de San Diego y la bella playa de La Jolla son de las mejores que he visitado, fue la gentileza de las personas y lo bien que nos atendieron en las tiendas, bares y restaurantes lo que hizo a San Diego especial entre todas las destinaciones.
Sin duda, San Diego fue la grata sorpresa de nuestro viaje, una ciudad con un encanto especial que enamora, realmente recomendable. |