Parque de Timanfaya: En 1730, las erupciones volcánicas acaecidas en la isla cubrieron los cultivos, arrasando pueblos enteros que quedaron sepultados bajo un manto de ceniza y materiales volcánicos. El paisaje es formidable e impactante si se visita el Parque por primera vez. La ladera sur del Timanfaya ofrece excursiones a camello para sentir las vibraciones que desprende la isla al pisar terreno formado por la furia de un volcán. El horario de visitas es de 09:00-18:00. Tel: +34 928 173 789.
Las playas son otro destino obligado en Lanzarote. El tumulto y las aglomeraciones no existen. Son pequeños paraísos vírgenes al alcance de cualquiera:

Playa de Papagallo: Entre dos acantilados se esconde uno de los mejores secretos de Lanzarote, compuesto por arena fina y aguas cristalinas. Sus 120 metros de longitud y una anchura aproximada de 15 metros, hablan de un lugar tranquilo donde el único sonido serán las olas del mar rompiendo sobre la arena.
Playa Mujeres: La zona de playa más frecuentada y la más extensa. Su fina arena y sus tranquilas aguas, con 395 metros de longitud y 85 metros de ancho atraen a turistas procedentes desde cualquier punto de Lanzarote.
Playa de Puerto Muelas: Es la más norteña de todas. Cercana a la playa existe un camping que ofrece servicio para caravanas y campistas. La peculiaridad de la cala reside en que es apta para el nudismo. Oficina del camping: 09:30-19:00. Tel: +34 928.17.37.24.